- Ejercicio: Nada
- Dieta: Cumplida
- Pecados: Ninguno
- Desafíos: Casamiento
- Canción del Día: Lot to learn, Luke Christopher.
- Agua:2,5 lts
Ayer fue un día complicado por que tuve un Casorio.
Para empezar, los preparativos…
Peluquería, buscar que ponerme, tintorería de apuro, salir a pedir prestadas una tetas de goma por el escote de las espalda del vestido,cartera, collar, sandalias, buscar la chaqueta de mi abuela… Qué estrés! Lindo igual, los casorios la rompen, pero te consumen un día inevitablemente. Así que por más de que corrí por todo pocitos, termine no haciendo mi rutina de ejercicios.
Además, en toda la locura y esto de que las 7 de la tarde parece que son las 4, llegué a la iglesia corriendo, poco menos que acosando a un pobre uber.
Obviamente no hice nada de las cosas que tenía planeadas hacer para poder soportar el casorio con mi dieta espacial y sin poder tomar alcohol. Llegué corriendo, con la lengua afuera, justo antes de la novia, con unos tacos incómodos, totalmente famélica.
Para seguir, el agua…
No le puedo explicar lo que diferente que es la noche cuando solo tomas AGUA. Ni coca, simplemente Agua. Osea directamente el mundo no está preparado para la gente que sale y toma agua.(Bueno quizás en algún tipo de fiestas si). En las mesas te esperan las dos jarras de Coca, los mozos reparten whisky, champagne, coca, vino…
Alguien vio el agua?
Le decís al mozo y te apunta a otro mozo en el fondo, vas a ese y te apunta a una barra escondida que parecía la ropería. Llegas a la barra escondida, pedís un vaso de agua, y te preguntan en qué mesa estas.
Después de veinte minutos, te llega tu jarra de agua.
Y al final, es Agua… QUE EMBOLE!
Por último, la comida…
Hay que estar muy enfocado para poder resistir un casamiento sin pecar. Fue un casamiento con menú parrilla. Y al principio los braseros eran chorizos, mollejas, chichulin, todo carne grasosa que no podía comer. El estomago me crujía, y no había señales de la mesa de ensaladas.
Daba una vuelta, me tomaba un vaso de agua, otro vaso, y después muchos más….estaba a punto de quebrarme…. hasta que finalmente, cuando ya no podía más, y estaba mirando la molleja fría con demasiado cariño, vinieron las ensaladas.
Me comí una montaña de verduras crudas…casi me convierto en conejo.Pero PUDE!
Cuando vino la mesa de postres estaba tan mentalizada, que ni la sufrí.
Fue un casamiento divino, y una gran prueba superada para mi. Pero para la próxima, se que tengo que prepararme mejor.